Tomar decisiones te hace libre

Tomar  decisiones te hace libre

Tomar decisiones te hace libre

Tu vida depende de tus decisiones y da giros enormes, experimentando increíbles cambios con cada decisión que tomas. Tomarlas de manera consciente, acorde a tus necesidades, aspiraciones y fortalezas aumenta tu poder personal y te hace más feliz. Si, tomar decisiones, además, te hace libre.

¿Eres consciente de todas tus elecciones de cada día? Contestarte esta pregunta te hace más consciente de que elegir también es decidir. Cada elección por pequeña que sea es también una decisión. Así de manera casi imperceptible, constantemente tomas direcciones y caminos que te llevan de manera casi imperceptible al lugar que ocuparás a veces en las siguientes horas y otras veces, al lugar que ocuparás en los próximos años.

Tomar decisiones te abre puertas a nuevas oportunidades.

Una decisión no es un hecho aislado, es un primer paso para muchos hechos, interacciones con otras personas, situaciones y oportunidades que te están esperando. Si piensas en un hecho simple como ir al trabajo por una calle u otra, si estás atento, te va a producir sensaciones diferentes. Te cruzarás con personas distintas, con sonidos distintos, olores diferentes, incluso el ritmo de tus pasos puede ser distinto. Cualquier elección por simple que parezca te va a proporcionar una experiencia diferente que se queda un ti, en tu subconsciente.

La vida se llena de las experiencias que vivimos

Decidir es realizar y realizarte.

La vida es una continua toma de decisiones, una escalada de acciones que puede acercarte a tu máxima realización personal o alejarte de esa posibilidad de desarrollo personal y profesional determinante para sentirte realizado y seguro.

Las decisiones que tomas sin centrarte en ti mismo de verdad, bien sea por costumbre, por influencia de otros, o por lo que parece que está bien en un grupo o colectivo, son elecciones que ni te hacen más feliz, ni te llevan al lugar que puedes ocupar en la vida.  Surge así el desánimo y falta de ilusión. Incluso alguna mala sensación a la que no hacemos mucho caso pensando que ya lo arreglaremos, lo que suele complicarnos bastante la vida. Esto es vivir en un estado de expectativas que rara vez se cumplen.

Tomar buenas decisiones

Criterios a la hora de tomar decisiones

Conocer y ser capaces de reconocer cuales son las prioridades que consideramos esenciales en nuestra vida, es dar un paso fundamental a la hora de evaluar los criterios que vamos a tener en cuenta para tomar decisiones conscientes y motivadas. Por ejemplo:

  • La realización personal.
  • El trabajo La familia
  • Las relaciones humanas y sociales
  • Los amigos La espiritualidad
  • El vivir tranquilo
  • Las posesiones
  • La pareja

Y otras muchas, por supuesto.

Al hablar de decisiones motivadas hablamos de esto, de establecer nuestras prioridades vitales que determinan nuestros comportamientos, nuestras actitudes y nuestras acciones. Sí nuestra Prioridad es la familia es probable que la seguridad, el patrimonio, el bienestar y la tranquilidad sean prioritarios o pesen mucho a la hora de tomar una decisión. Ser conscientes de esto es reconocer nuestras auténticas motivaciones, nuestro apoyo a la hora de decantarnos por una u otra acción.

Como conseguir decisiones poderosas

Pero las personas no somos monolíticas, somos multidimensionales, tenemos una gran variedad de intereses, alicientes, razones, deseos y propósitos que necesitamos poner en valor, en justa medida, calibrando el peso de cada uno de ellos. Así las decisiones las tomemos enfocados a nuestra propia realización personal, que nos haga más congruentes y equilibrados, construirán nuestro propio mapa vital de dónde queremos ir y cómo lo queremos conseguir metas y objetivos. Modelamos entonces, quién queremos ser en congruencia y teniendo en cuenta que, si ignoramos estos principios, valores, intereses y demás elementos que nos conforman, las consecuencias pueden llegar a hacernos muy infelices y frustrados. Al contrario, cuando identificamos las variables que nos estimular y nos impulsan, el resultado será gratificante y eficaz.

Tu puedes potenciarse de manera exponencial con la única condición de que seas capaz de comprometerte contigo mismo, afrontando con determinación tu vida y tomando las decisiones que te acerquen a tu objetivo. Para ello es primordial que trabajar desarrollando la libertad interior de elegir, haciendo crecer tu autoconciencia, valores y voluntad independiente. Estos son pilares de la toma de decisiones conscientes, motivadas e influyentes.

Autoconciencia entendida como tener conciencia de uno mismo y de sus emociones que lleva a la autoestima optima, a la autenticidad abriendo camino hacia nuestro desarrollo personal excelente. Nos lleva a contactar con nuestros propios valores y metas eligiendo de esta manera las conductas que nos llevan a ellos. Con el foco puesto en esos pilares nuestra voluntad independiente crece, se fortalece, impulsándonos al siguiente estadio de realización personal. Además, haciendo crecer nuestra autoconciencia desarrollamos la inteligencia emocional que actúa como impulsora de nuestro progreso dinámico apoyado en nuestra esencia. En quién somos realmente. Si te centras en hacer crecer tu autoconciencia y respetas tus valores incrementas tu voluntad independiente. De esta manera tomarás decisiones no basadas en emociones o sentimientos momentáneos sino en quién eres y cuales son tus metas, tus anhelos y deseos mas íntimos.

  • Autoconciencia, tu poder
  • Valores, tus motivaciones.
  • Voluntad independiente  la fuerza de decidir en libertad.

Si puedes contestar a estas preguntas estás empezando a andar un camino poderoso y motivador ¿Cómo creo que voy a vivir los próximos años de mi vida? ¿Cómo me gustaría vivir los próximos años de mi vida?

El resultado depende de ti, claramente. De cómo afrontes tus grandes decisiones, las pequeñas que son casi más importantes que las grandes y del desarrollo de tus capacidades de:

Tomar buenas decisiones

¿Quieres ser feliz? …Toma decisiones

Elige entre alternativas sin miedo a la incertidumbre, aceptando que toda acción tiene unas consecuencias y que la vida se compone de acciones. La toma de decisiones simplemente es el acto de elegir entre alternativas  posibles sobre las cuales existe incertidumbre.

Tanto en el mundo empresarial como en los entornos personales y familiares, una de las tareas más complejas es la decidir y gestionar la incertidumbre, porque toda decisión tiene un componente inherente de falta de seguridad en los resultados. Aceptar la incertidumbre, gestionarla desde la seguridad nos ayudará, además a evitar la ansiedad. Al igual que conocer nuestras motivaciones nos ayuda a “poner en su sitio justo” a las emociones a la hora de decidir.

El primer paso de toda decisión compleja es ser conscientes de los elementos que intervienen en la misma. Una decisión no tiene garantías de éxito, aunque una decisión bien tomada, argumentada y sopesada siempre nos dará un impulso y nos acercará a nuestro objetivo global porque tener un objetivo claro y bien definido es esencial a la hora de decidir. Tengamos en cuenta que lo que hagamos nos acercará o alejará de nuestras metas.

Las decisiones tienen que estar alineadas con nuestros motivos, valores y objetivos. En definitiva, alineadas con quién somos. Porque todos creemos conocernos mejor que nadie, aunque no sea así. Realmente, por mi experiencia, tenemos una idea bastante distorsionada de nuestro auténtico yo, lo que nos impide saber para qué servimos realmente, cuáles son nuestras fortalezas y debilidades.

Al aprender a tomar decisiones creces en quién eres, lo que persigues y lo que valoras ¿Eso es ser libre? ¿Estás preparado?

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